Píldora científica realizada por el Dr. Giuseppe Russolillo Femenías
El Dr. Giuseppe Russolillo Femenías es dietista-nutricionista, doctor en Nutrición por la Universidad de Navarra y Máster Europeo en Nutrición y Metabolismo por la misma universidad. Actualmente es presidente de la Confederación Mundial de Dietistas-Nutricionistas (ICDA) y de la Academia Española de Nutrición y Dietética, además de profesor de la Universidad de las Islas Baleares (UIB), donde imparte docencia en alimentación, dietética y nutrición clínica.
En esta píldora científica, el especialista aborda tres pilares fundamentales para mantener un estilo de vida saludable durante las vacaciones y los meses de verano.
1. Cambios en la alimentación y las técnicas culinarias
Alimentos de temporada: Recomienda incrementar el consumo de productos frescos de la huerta, como frutas (melón, sandía y melocotón) y hortalizas (pimientos, calabacines, berenjenas y judías verdes), además de frutos secos y productos integrales.
Técnicas culinarias más frescas: Con las elevadas temperaturas de julio y agosto, es aconsejable adaptar la forma de cocinar y optar por preparaciones más ligeras y refrescantes, acordes con el clima.
2. La importancia de la hidratación
No espere a tener sed: La sed es una señal de alarma que envía el cerebro cuando el organismo ya ha comenzado a deshidratarse. Es importante beber agua de forma regular a lo largo de todo el día, prestando especial atención a los niños pequeños y a las personas mayores.
El agua, la mejor opción: Aunque las frutas, las verduras, las sopas frías, los gazpachos y las infusiones contribuyen a la hidratación, la principal recomendación es beber entre 8 y 10 vasos de agua al día (aproximadamente 2 litros), evitando los refrescos y los zumos azucarados.
3. Seguridad alimentaria en el hogar
El riesgo está en casa: Contrariamente a lo que muchas personas creen, la mayoría de las toxiinfecciones alimentarias no se producen en restaurantes u hoteles, sino en los hogares.
Proliferación bacteriana: Las bacterias se multiplican con gran rapidez a temperaturas comprendidas entre los 25 y los 33 °C, una situación muy habitual durante el verano.
Prevención: Es fundamental mantener una buena higiene en la cocina, lavarse bien las manos, conservar el frigorífico ordenado y evitar abrirlo innecesariamente para que no aumente la temperatura en su interior.
Errores habituales que conviene evitar
Relajarse en la planificación: Los cambios de horarios propios de las vacaciones suelen hacer que dejemos de planificar los menús y recurramos con mayor facilidad a alimentos ultraprocesados o precocinados. El doctor recomienda reservar este tipo de productos únicamente para ocasiones excepcionales.
Conservar incorrectamente los alimentos: Dejar la fruta madura fuera del frigorífico en lugar de mantenerla refrigerada para preservar mejor su calidad y frescura.
Conclusión
El verano es el mejor momento para aprovechar la riqueza de los productos de temporada, preparar recetas frescas y disfrutar de una alimentación saludable compartida en familia.

