Otitis externa: del chapuzón a la consulta

Píldora científica realizada por el Dr. Guillermo Til Pérez, jefe del Servicio de Otorrinolaringología de la Clínica Rotger

Durante la época veraniega, la consulta médica experimenta un incremento de visitas debido a la otitis externa, una inflamación aguda del conducto auditivo conocida popularmente como «oído de nadador».

Para entender por qué se produce y cómo evitarla, el Dr. Guillermo Til ofrece una guía completa sobre sus causas, síntomas, prevención y tratamiento en una sesión informativa de la Reial Acadèmia de Medicina de les Illes Balears.

¿Qué es la otitis externa y por qué aparece?

La otitis externa es una inflamación e infección de la piel que recubre el conducto auditivo externo.

En condiciones normales, el cerumen y la microbiota bacteriana del oído actúan como una barrera natural de protección. Sin embargo, esta protección se altera por:

  • Humedad continuada: La acumulación de agua por baños prolongados macerar la piel.
  • Microtraumatismos: El uso de bastoncillos de algodón u otros objetos rompe la barrera protectora.
  • Condiciones dermatológicas: Pacientes con dermatitis o psoriasis tienen mayor predisposición.

Síntomas: bacteriana vs. micótica (hongos)

Es fundamental distinguir entre los dos tipos más frecuentes de otitis externa:

  1. Otitis externa aguda (Bacteriana):
    • Sintomatología: Dolor de oído (otalgia) intenso y desproporcionado.
    • Signo característico: Dolor agudo al presionar la prominencia del oído (signo del trago).
    • Otros síntomas: Supuración, leve hipoacusia (oído tapado) o ruidos molestos.
  2. Otomicosis (Infección por hongos):
    • Sintomatología: Destaca un picor o prurito intenso en lugar del dolor agudo.
    • Otros síntomas: Sensación de taponamiento y secreción del conducto.

Pautas de tratamiento y uso de gotas

El diagnóstico es clínico y, en la mayoría de los casos bacterianos, el tratamiento consiste en gotas óticas con antibiótico y antiinflamatorio, acompañadas de analgesia oral para controlar el dolor.

  • No se recomienda el uso inicial de antibióticos orales, reservándolos únicamente para complicaciones o pacientes de alto riesgo (como personas con diabetes o inmunodeprimidas).
  • Correcta aplicación de las gotas: Lavarse las manos, atemperar el frasco, tumbarse sobre el lado sano, traccionar suavemente de la oreja e instilar las gotas, permaneciendo tumbado unos 2-3 minutos.
  • En otitis con alta inflamación que impida la entrada de la gota, el especialista puede colocar una mecha o gasa impregnada en pomada.

Consejos de prevención

Para disfrutar del agua sin molestias auditivas, se recomiendan las siguientes medidas preventivas:

  • Evitar bastoncillos: No introduzca objetos en el conducto auditivo.
  • Secado adecuado: Tras el baño o el uso de audífonos, seque la parte externa del oído con una toalla o aire tibio de secador.
  • Solución acidificante preventiva: En oídos sanos (sin infección activa ni perforación de tímpano), se puede emplear una mezcla casera de 2/3 de alcohol y 1/3 de vinagre de manzana. Aplicar 2-3 gotas tras el baño ayuda a mantener el pH ácido del conducto impidiendo el crecimiento bacteriano.

¿Cuándo acudir al especialista?

Si tras 72 horas de iniciar el tratamiento tópico no se observa una mejora clara del dolor o la inflamación, es imprescindible acudir a reevaluación médica para descartar un origen fúngico o una falta de respuesta al tratamiento.